miércoles, 27 de mayo de 2015

Recuerdo infantil

Recuerdo infantil

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de lluvia tras los cristales. 

Es la clase. En un cartel 
se representa a Caín 
fugitivo, y muerto Abel, 
junto a una mancha carmín. 

Con timbre sonoro y hueco 
truena el maestro, un anciano 
mal vestido, enjuto y seco, 
que lleva un libro en la mano. 

Y todo un coro infantil 
va cantando la lección: 
«mil veces ciento, cien mil; 
mil veces mil, un millón». 

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de la lluvia en los cristales.

La casada infiel

La casada infiel
Y que yo me la llevé al río 
creyendo que era mozuela, 
pero tenía marido. 

Fue la noche de Santiago 
y casi por compromiso. 
Se apagaron los faroles 
y se encendieron los grillos. 
En las últimas esquinas 
toqué sus pechos dormidos, 
y se me abrieron de pronto 
como ramos de jacintos. 
El almidón de su enagua 
me sonaba en el oído, 
como una pieza de seda 
rasgada por diez cuchillos. 
Sin luz de plata en sus copas 
los árboles han crecido, 
y un horizonte de perros 
ladra muy lejos del río. 

Pasadas las zarzamoras, 
los juncos y los espinos, 
bajo su mata de pelo 
hice un hoyo sobre el limo. 
Yo me quité la corbata. 
Ella se quitó el vestido. 
Yo el cinturón con revólver. 
Ella sus cuatro corpiños. 
Ni nardos ni caracolas 
tienen el cutis tan fino, 
ni los cristales con luna 
relumbran con ese brillo. 
Sus muslos se me escapaban 
como peces sorprendidos, 
la mitad llenos de lumbre, 
la mitad llenos de frío. 
Aquella noche corrí 
el mejor de los caminos, 
montado en potra de nácar 
sin bridas y sin estribos. 
No quiero decir, por hombre, 
las cosas que ella me dijo. 
La luz del entendimiento 
me hace ser muy comedido. 
Sucia de besos y arena 
yo me la llevé del río. 
Con el aire se batían 
las espadas de los lirios. 

Me porté como quien soy. 
Como un gitano legítimo. 
Le regalé un costurero 
grande de raso pajizo, 
y no quise enamorarme 
porque teniendo marido 
me dijo que era mozuela 
cuando la llevaba al río.

Biografía de Vicente Aleixandre

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Vicente Aleixandre

El 26 de abril de 1898 nace VICENTE PÍO MARCELINO CIRILO ALEIXANDRE en Sevilla, en el edifico de la antigua Intendencia, hoy Palacio de la Fundación Yanduri, en la Puerta de Jerez

En 1899 nace su hermana Conchita, a quien las circunstancias de la vida convertirían en su única compañía familiar. El padre, ingeniero de ferrocarriles, es trasladado a Málaga, en 1900 donde va a vivir toda la familia. 

Nueve años de infancia en Málaga donde es condiscípulo de 
Emilio Prados en el colegio de don Ventura Barranco. En 1909 la familia se traslada a Madrid, donde el joven Aleixandre empezará a cursar el Bachillerato en el colegio Teresiano.

En 1913 obtiene su título de bachiller y cursa el preparatorio de Facultad. También muere su abuelo, Don Antonino Merlo, viejo general de las campañas de Cuba que tanto influyó en la formación del poeta. 

En octubre de 1914 tras el curso preparatorio de Letras, ingresa en la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid y en la Escuela de Comercio. En 1917 veranea en el pueblo Las Navas del Marqués, donde conoce a Dámaso Alonso. Éste le presta la antología de Rubén Darío hecha por Andrés González Blanco en 1910, y el joven Aleixandre descubre entonces que la poesía no es una sarta de insustanciales rimas sino, como dirá más tarde, “una profunda verdad comunicada”. En octubre de ese año, inspirado por el nuevo mundo de una reveladora expresión estética, intenta sus primeras composiciones poéticas. 

Obtiene la Licenciatura en Derecho en 1919 y es nombrado profesor ayudante de la asignatura Legislación Mercantil Española. Da clases de Derecho Mercantil e imparte un curso para extranjeros en la Residencia de Estudiantes sobre “Lenguaje de la técnica comercial”. Grado de Intendente Mercantil, con calificaciones de sobresaliente, en los exámenes de mayo


Entre 1921 y 1924 la imagen de un joven Aleixandre, enérgico y entregado a la actividad profesional, contrasta con la del poeta sedentario que será cuando la enfermedad le imponga un tenaz cerco. Trabaja como corresponsal administrativo en la secretaría de la empresa Ferrocarriles Andaluces; colabora con artículos especializados en la revista de economía “La semana financiera” y en la de temas ferroviarios “Revista de Comunicaciones”. 

En 1922 conoce a 
Rafael Alberti, en el Ateneo de Madrid, donde éste ha hecho una exposición de pintura. Sufre su primera dolencia: una artritis infecciosa en la rodilla. Por estos años vive su primera gran pasión juvenil con la actriz de variedades Carmen de Granada. Viaja a Portugal, Inglaterra, Suiza, Francia... Comienza la silenciosa escritura del que será su primer poemario, “Ámbito”. En 1923 conoce a Eva Seifert, que será su amiga hasta la muerte.
En 1925 Ingresa en la Compañía de los Ferrocarriles del Norte, pero una nefritis tuberculosa dará al traste con todas las expectativas que se abrían en su carrera profesional de letrado economista para abrir la puerta grande a la del poeta. Penosos meses de convalecencia, que ocupa en concluir “Ámbito”. La “Revista de Occidente” publica en 1926 sus primeros poemas, ya con la firma definitiva de quien dedicará toda su vida a la poesía. En 1927 participa en el homenaje a Góngora, en la revista “Verso y prosa”. Entabla amistad con Juan Ramón Jiménez y Federico García Lorca. El 12 de octubre asiste junto con Dámaso Alonso y Rafael Alberti al estreno, por la compañía de Margarita Xirgú, de la “Mariana Pineda” de Lorca. La familia Aleixandre se traslada al chalet de la calle de Velintonia. 

Aparece su primer libro, “Ámbito” en 1928 publicado por “Litoral” de Málaga, y Aleixandre queda afiliado, por así decirlo, a la nómina oficial del 27. La enfermedad lo obliga a dejar su trabajo en la Compañía de Ferrocarriles y a guardar el más absoluto reposo.
En 1930 Gerardo Diego lo incluye en su antología “Poesía española (1915-1931)”. El recrudecimiento de su enfermedad renal obliga a extirparle el riñón afectado. El éxito de la arriesgada intervención en el Sanatorio de El Rosario de Madrid le salva la vida. La recuperación, lenta, la pasa en Miraflores de la Sierra, donde en lo sucesivo fijará su lugar de descanso para los veranos. En 1932 se publica su segundo libro: “Espadas como labios”. 

En 1933 con el libro “La destrucción o el amor” aún inédito, para muchos la obra capital del surrealismo o irracionalismo hispano, obtiene el Premio Nacional de Literatura. 

En 1935 nacen “La destrucción o el amor”, en Madrid, y de “Pasión de la tierra”, en México. Conoce a Pablo Neruda y a Miguel Hernández. Colabora en la revista de Neruda “Caballo verde para la poesía”. 

Nuevamente enfermo, en 1936 consigue con dificultad, por las circunstancias de la guerra que acaba de estallar, ir a Miraflores, también termina los poemas para el libro “Mundo a solas”. 

En 1937 publica su semblanza sobre Federico García Lorca, recientemente asesinado. Se traslada a vivir a casa de sus tíos, en la calle de Españoleto, en Madrid, porque la zona de Velintonia se ha convertido en escenario de guerra. 

La guerra civil es para Aleixandre una dolorosa prueba a la que sólo podrá sobreponerse con el paso del tiempo y el acopio de sus reservas interiores. Desaparece trágicamente Lorca, a quien estaba unido por lazos de estrecha amistad. Sus compañeros de generación se marchan al exilio. Él intenta conseguir un permiso de evacuación en compañía de su padre y de su hermana, pero la tozudez legalista de un funcionario de la República le cierra el camino. En septiembre de 1939 escribe “Primavera en la tierra”, primer poema de “Sombra del paraíso”. 

El 9 de marzo de 1940 muere el padre del poeta, Cirilo Aleixandre Ballester. Velintonia, la casa familiar, ha quedado destruida por los obuses y son innumerables los documentos y volúmenes arrasados por el pillaje. Reconstruida en 1942, Vicente y su hermana Conchita reemprenderán en ella una nueva vida hasta el fin de sus días. 

El 23 de mayo de 1944 se termina de imprimir su quinto libro, “Sombra del Paraíso”. Con esta obra cumbre, Aleixandre asegura un lugar en la historia de la poesía española. En contraste con la época de guerra y desolación, su ideal se acerca a un edén libre de sufrimiento y de muerte y defiende el ansia de una existencia pura y elemental. La revista “Corcel”, de Valencia, le dedica un homenaje. 

La Real Academia Española le elige académico de número en 1949 y el 22 de enero de 1950 lee su discurso de ingreso: “En la vida del poeta: el amor y la poesía”. También edita “Mundo a solas”. En 1952 asiste al Primer Congreso de Poesía, celebrado en Segovia. Se publica su libro “Nacimiento último”. En 1954 con el libro “Historia del corazón”, que aparece este año, se inicia lo que algunos críticos llaman la “segunda época” del poeta. 

Al cumplir Aleixandre sesenta años, la revista “Papeles de Son Armadans”, de Camilo José Cela, le dedica un número homenaje. En 1960 sale la Primera edición de sus “Poesías completas” y en 1962 aparece el libro “En un vasto dominio”

En 1965 su libro “Retratos con nombre” ,en 1968 “Poemas de la consumación” y en 1971 su antología “Poesía superrealista”. 

Profesores españoles y extranjeros presentan su candidatura para el Premio Nobel de Literatura. Aparece en Estocolmo una antología de su obra. Es el comienzo de una serie de nominaciones y posposiciones que terminarán el 6 de octubre de 1977, cuando la Academia Sueca le concede el Premio Nobel de Literatura “por una obra de creación poética innovadora que ilustra la condición del hombre en el cosmos y en nuestra sociedad actual, a la par que representa la gran renovación, en la época de entreguerras, de las tradiciones de la poesía española”

El Ayuntamiento de Madrid cambia el nombre de la calle Velintonia por el de Vicente Aleixandre. A principios de año le ataca un herpes zoster en el lado izquierdo de la cara. Por una dificultad respiratoria, ingresa en el sanatorio de Nuestra Señora de Loreto. La enfermedad, de la que no acaba de recuperarse, y el desarrollo progresivo de unas cataratas que lo dejan casi ciego le mantienen muy aislado. Los últimos años de la vida de Aleixandre transcurren marcados por las secuelas de la vejez y la enfermedad. En febrero de 1980, por un problema urológico, se hospitaliza en la Clínica San Camilo. Pierde parcialmente la visión, no reconoce su escritura. El 20 de noviembre es intervenido de cataratas, en la Clínica de la Luz, Contra su costumbre, consiente en aparecer en un programa de televisión. Al año siguiente concede algunas entrevistas de prensa

Es hospitalizado de urgencia el 10 de diciembre, de 1984: en la Clínica Santa Elena, con hemorragia intestinal. Muere en la noche del día 13 de diciembre. Es enterrado en el panteón familiar del cementerio de la Almudena el sábado 15 de diciembre.

Biografía de Luis de Góngora

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Luis de Gongora
LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE, nació en Córdoba el 11 de Julio de 1561. 

Fue un sacerdote, poeta y dramaturgo del Siglo de Oro, máximo exponente de la corriente literaria conocida como culteranismo o gongorismo, que más tarde imitarían otros artistas. 

Era hijo del juez de bienes confiscados por el Santo Oficio de Córdoba don Francisco de Argote y de la noble dama Leonor de Góngora. Su desahogada posición económica le permitió adquirir una cuidada educación, que le llevó a estudiar en Granada y Salamanca, dónde se ordenó sacerdote en 1585 y fue canónigo beneficiado de la catedral cordobesa. Ocupó el cargo de racionero en la catedral y, según parece, no de la forma austera que correspondía a su rango. 

Desde 1589 viajó en diversas comisiones de su cabildo por Navarra, y por Andalucía y ambas Castillas (Madrid, Salamanca, Granada, Jaén, Cuenca, Toledo). Compone entonces numerosos sonetos, romances y letrillas satíricas y líricas. 

En 1609 regresa a Córdoba y empieza a intensificar la tensión estética y el barroquismo de sus versos. Entre 1610 y 1611 escribe la “Oda a la toma de Larache” y en 1613 el “Polifemo”, poema que parafrasea un pasaje mitológico de las “Metamorfosis” de Ovidio, tema que ya había sido tratado por su coterráneo Luis Carrillo y Sotomayor en su Fábula de Atis y Galatea. Ese mismo año divulga en la Corte su más ambicioso poema, las incompletas “Soledades”. 

Su figura se revistió de aun mayor prestigio, hasta el punto de que Felipe III le nombró capellán real en 1617; para desempeñar tal cargo, vivió en la Corte hasta 1626. 

Al año siguiente, 1627, perdida la memoria, marchó a Córdoba, donde murió de una apoplejía en medio de una extrema pobreza. Velázquez lo retrató con frente amplia y despejada, y por los pleitos, los documentos y las sátiras de su gran enemigo, Francisco de Quevedo, se sabe que era jovial, sociable, hablador y amante del lujo y de entretenimientos como los naipes y los toros, hasta tal punto que siempre se le reprochó lo poco que dignificaba los hábitos sacerdotales. 

Murió en la ciudad que le vio nacer el 23 de Mayo de 1627. 

Se suele hacer de su obra una división tradicional: 

a) Poemas menores: romances, letrillas décimas, canciones y sonetos.
b) Poemas mayores: La fábula de Polifemo y Galatea, Soledadoes y el Panegírico dedicado al Duque de Lerma. 
c) Teatro. 

Su producción poética, como sucedía en la época no fue publicada hasta después de su muerte, eso sí tuvo una amplia difusión a través de copias manuscritas y contribuciones sueltas recogidas en diferentes colecciones. 

Pocos poetas han suscitado una polémica tan encrespada y significativa. El “Gongorismo” fue una auténtica piedra arrojada al lago de los círculos cortesanos. Góngora creó una nueva forma lírica basada en la ornamentación de lo externo y el hermetismo del contenido. Conceptos que acabaron por relegar su poesía hasta que la revalorizaron los poetas de la llamada Generación del 27

martes, 26 de mayo de 2015

Biografía de Juan Ramón Jiménez

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Juan Ramón Jiménez

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ MANTECÓN, Nace en Moguer, (Huelva), el 23 de Diciembre de 1881 y fallece en Santurce (Puerto Rico) un 29 de Mayo de 1958. 

"Nací en Moguer, la noche de Navidad de 1881. Mi padre era castellano y tenía los ojos azules; y mi madre, andaluza, con los ojos negros. La blanca maravilla de mi pueblo guardó mi infancia en una casa vieja de grandes salones y verdes patios. De estos dulces años recuerdo que jugaba muy poco, y que era gran amigo de la soledad." 

Así mismo define el poeta su infancia, en una carta escrita a su prima, una infancia de niño consentido ya que sus padres Víctor Jiménez y Purificación Mantecón, se dedicaban con éxito al comercio de vinos. 

Los recuerdos más remotos del poeta en Moguer, los podemos encontrar en “Casa Azulmarino” cuando vivía en la calle de la Ribera. La casa de la Ribera, el río azul bajo el cielo azul despierta sus primeras fantasías literarias. 

A los pocos años se trasladó a la calle Nueva “porque- dice el propio Juan Ramón- los marineros andaban siempre navaja en mano, porque los chiquillos rompían todas las noches la farola del zaguán y la campanilla y porque en la esquina hacía mucho viento”. En esta casa su temprana fantasía desbordada hace que nazca el gusto por los reflejos del sol en las cosas, reflejos que no pasarían inadvertidos a alguien que durante toda su vida tuvo una constante preocupación cromática. Reflejos que siempre vio “Por el cristal amarillo”.

Juan Ramón, estudió Bachillerato con los jesuitas en el Puerto de Santa María (Cádiz) en el colegio “San Luis Gonzaga” y apuntaba con ser un creador. De momento se orientó hacia la pintura, como así lo atestiguan “Retrato de una caballero”, “Soldado con mosquetón” o “un perfil femenino”. Aún adolescente, la lectura de Gustavo Adolfo Bécquer le puso en contacto con la poesía. En un texto el propio poeta nos explica: 

“Primero se despierta en mi el amor a la pintura. Luego a la poesía. Luego a la música (a la pintura: de los primeros años de la niñez a los quince o dieciséis. A la poesía de los quince o dieciséis en adelante. A la música de los veinte en adelante) luego primero: disminuye el amor a la música, luego a la pintura. Aumenta siempre el amor a la poesía y literatura como arte completo.” 

Aunque comenzó la carrera de Derecho, impuesta por su padre, en la Universidad de Sevilla no finalizó sus estudios, pues las artes (pintura y poesía) le atrajeron más. La familia del poeta, culta, tradicionalista y conservadora, no se opuso; muy al contrario, contó con el apoyo de ellos, en especial de su madre. La economía familiar se lo permitía. 

Con diecinueve años, se traslada a Madrid, donde entra en contacto con los grandes poetas modernistas. Especial es la admiración que sentirá hacia Rubén Darío. Publica sus dos primeras obras “Nínfeas” y “Almas de Violeta”, cuyos títulos son sugeridos por Valle-Inclán y Rubén Darío. Antes del verano vuelve a Moguer enfermo de neurosis depresiva. 

El 1901 su familia le interna en un sanatorio francés para enfermos mentales en Burdeos, donde tuvo una aventura amorosa con la mujer de su psiquiatra mientras escribe “Rimas” bajo influencia de los simbolistas y parnasianos franceses. En septiembre es ingresado en el sanatorio del Rosario de Madrid. En la habitación del sanatorio organiza reuniones a las que asisten Machado, Valle-Inclán, Benavente... Allí pasa dos años de grato recuerdo y publicó sus dos primeros libros de textos. La muerte de su padre en este mismo año y la incipiente ruina familiar le causaron una honda preocupación, vivida intensamente a causa de su carácter hiperestésico. 

En 1905, una nueva crisis depresiva le lleva a Moguer. En este viaje nace “Platero y yo” quien no vería la luz hasta 1914 y sigue escribiendo poesía amorosa bajo el signo del simbolismo; así es el poema El viaje definitivo. Los años siguientes serán duros para el poeta. Se agudiza su crisis depresiva a lo que se une el descalabro económico de la familia. 

En 1911, animado por Ramón Gómez de la Serna, decide vivir definitivamente en Madrid. Sin embargo, se irá alejando del vanguardismo de éste atraído por el ambiente intelectual de la Residencia de Estudiantes. Allí se instala en 1913, año en que conoce a Zenobia Camprubí Aymar, de quien se enamora profundamente. Tras sus primeras negativas y gracias a la insistencia del poeta, como refleja uno de sus mejores libros de poemas de amor, “Estío”, conseguirá su propósito, siendo finalmente aceptado por la cultísima Zenobia. 

En 1914 ve la luz definitivamente “Platero y yo”. Una selección de sesenta y tres capítulos, hecha por el autor, en su colección “Biblioteca Juventud”. Este hecho, junto con el prólogo titulado “Advertencia a los hombres que lean este libro para niños”, dio lugar a que la obra fuese erróneamente encasillada en el género de la literatura infantil.

En 1916, viajan juntos a Estados Unidos para casarse. Este acontecimiento será decisivo para la vida y obra del poeta. Había prometido a su amada el libro de poemas más hermoso jamás escrito. Lo cumplirá en parte con “Diario de un poeta recién casado”. Pero, el redescubrimiento del mar se convierte en uno de sus más importantes símbolos poéticos, hasta el punto de que cambiará luego el título a este libro por “Diario de poeta y mar”.
En 1917 se publica la edición completa, de “Platero y yo” compuesta por 138 capítulos donde quedaba claro que Platero era un texto adulto, aunque por su sencillez y transparencia se adecuara perfectamente a la imaginación y al gusto de los niños. Algunos capítulos encerraban una cierta crítica social, revelando una dimensión del autor que muchos tardaron en advertir. 

En 1918 publica “Eternidades”, uno de los más influyentes en la poesía española del siglo pasado. Sin embargo, las nuevas corrientes literarias que llegan a España a finales de los años veinte, especialmente el Surrealismo, harán que los de esta Generación vayan dando la espalda al ideal de poesía pura de Juan Ramón.
 

En 1920 ya había ampliado “Platero y yo” hasta llegar a los hasta los 190 capítulos; de hecho, existen tres adicionales al igual que planeaba también una segunda parte, de “Platero y yo” denominada “Otra vida de Platero”, de la que incluso esbozó algunos títulos. Un proyecto que, como el de publicar “Platero y yo” en cuadernos sueltos, no llegaría nunca a ver la luz.
 
“Por la cuadra en silencio, encendiéndose cada vez que pasaba por el rayo de sol de la ventanilla, revolaba una bella mariposa de tres colores...” 
De 1921 a 1927 publica en revistas parte de su obra en prosa. 

De 1925 a 1935 publica sus “Cuadernos”, en los que aparece casi todo lo que escribe en este periodo: poemas, cartas, retratos líricos de escritores y recuerdos literarios.
 

En 1931, la esposa del poeta sufrirá los primeros síntomas de un cáncer que acabará con su vida.
 

En 1936 estalla la guerra civil en España y se mantiene fiel del lado republicano llevando una importante labor de acogida de niños huérfanos. Juan Ramón y Zenobia marchan a Washington, habiendo dejado sus ahorros para atender a los huérfanos


En 1946 el poeta permanece hospitalizado ocho meses a causa de otra crisis depresiva.
 

En 1950, se instalan en Puerto Rico, que se convertirá en su segunda patria. Y donde trabaja como profesor en la Universidad. Zenobia es operada de cáncer de matriz en 1951, en 1954 se agrava la situación de la esposa.
 

Octubre de 1956 tiene para el poeta dos caras: la concesión del Premio Nobel de Literatura el día 25 y la muerte de Zenobia el día 28 en la clínica Mimiya de Santurce (Puerto Rico). Juan Ramón se recluye en su casa, en la más absoluta oscuridad:
 
"...Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando, y se quedará mi huerto con su verde árbol y con su pozo blanco. Todas las tardes el cielo será azul y plácido, y tocarán, como esta tarde están tocando, las esquilas del campanario. Se morirán los que me amaron y el pueblo se hará nuevo cada año;..." 
El 29 de Mayo de 1958, totalmente desolado, muere en la misma clíonica que su esposa.

lunes, 25 de mayo de 2015

Biografía de Rafael Alberti

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Rafael Alberti

Rafael Alberti Merello nace en El Puerto de Santa María (Cádiz) el 16 de diciembre de 1902. Hijo de Agustín y María, y criado en el ambiente de una familia numerosa (eran seis hermanos). Allí estudia en el colegio San Luís Gonzaga, de los jesuitas.

En 1917 la familia se traslada a Madrid. Visita el Museo del Prado, hecho que marcará para siempre su vida. A partir de ese momento se dedica a pintar, vocación que prefirió al bachillerato, que jamás termino. En 1920 presenta su primera pintura en el Salón Nacional de Otoño.

La nostalgia de la bahía de Cádiz y tras la muerte de su padre, le llevan a refugiarse en la poesía y dejar la pintura en un segundo plano. A partir de ese momento, iría introduciéndose en la Residencia de Estudiantes, donde se relacionaría con los padres de la que se daría en llamar Generación del 27 (Dámaso Alonso, Lorca, Gerardo Diego y Aleixandre, entre otros), el movimiento intelectual surgido con motivo del homenaje celebrado en Sevilla en 1927 a Luís de Góngora. Alberti escribió entre 1920 y 1924 sus primeros poemas bajo el título "Mar y Tierra", que presentó en el Premio Nacional de Literatura de 1924-1925, y ganó, junto al poeta santanderino Gerardo Diego. El libro se titularía definitivamente "Marinero en Tierra". También en esta época publica “La Amante”.

Por esos años entabló amistad con poetas como Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, el compositor gaditano Manuel de Falla, y los genios de la pintura y el cine Dalí y Buñuel

Se casó en 1930 con la escritora María Teresa León, con la que compartió los años de su exilio por Buenos Aires y con la que tuvo una hija, Aitana. n


Becado por la Junta para la Ampliación de Estudios de la Segunda República Española, viajó en 1932 a la Unión Soviética y trató con los escritores soviéticos de la época. El año siguiente conoce a Pablo Neruda y, según cuenta en sus memorias, empieza a convertirse en "poeta en la calle": en realidad, el poeta nunca separó su labor intelectual de su actividad política, desde sus primeros versos hasta su retiro en Puerto de Santa María. 

Biografía de Gustavo Adolfo Bequer

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Gustaqvo Adolfo Bequer
(Gustavo Adolfo Domínguez Bastida; Sevilla, 1836 - Madrid, 1870)

La obra de Bécquer ejerció un fuerte influjo en figuras posteriores como Rubén Darío, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y los poetas de la generación del 27.

Hijo y hermano de pintores, quedó huérfano a los diez años y vivió su infancia y su adolescencia en Sevilla, donde estudió humanidades y pintura. En 1854 se trasladó a Madrid, con la intención de hacer carrera literaria. Para poder vivir hubo de dedicarse al periodismo y hacer adaptaciones de obras de teatro extranjero, principalmente del francés, en colaboración con su amigo Luis García Luna, adoptando ambos el seudónimo de «Adolfo García».
En 1861 contrajo matrimonio con Casta Esteban, hija de un médico, con la que tuvo tres hijos. El matrimonio nunca fue feliz, y el poeta se refugió en su trabajo o en la compañía de su hermano Valeriano, en las escapadas de éste a Toledo para pintar.
La etapa más fructífera de su carrera fue de 1861 a 1865, años en los que compuso la mayor parte de sus Leyendas, escribió crónicas periodísticas y redactó las Cartas literarias a una mujer, donde expone sus teorías sobre la poesía y el amor. Una temporada que pasó en el monasterio de Veruela en 1864 le inspiró Cartas desde mi celda, un conjunto de hermosas descripciones paisajísticas.
Económicamente las cosas mejoraron para el poeta a partir de 1866, año en que obtuvo el empleo de censor oficial de novelas, lo cual le permitió dejar sus crónicas periodísticas y concentrarse en sus Leyendas y sus Rimas, publicadas en parte en El museo universal.